El calabacín es un excelente alimento rico en proteínas y minerales que fortalece tu cuerpo y lo mantiene completamente sano.
Este vegetal contiene propiedades curativas que muchas personas desconocen e incluso hay algunos sujetos que excluyen por completo el consumo del calabacín y no saben que están cometiendo un terrible error.
Es importante que todos conozcan las razones por las cuales se debe tener el calabacín como ingrediente para tus comidas.
El calabacín contiene altos niveles de vitamina A, C y B6, además de poseer mucha fibra, antioxidantes, y minerales como magnesio, hierro y potasio. Aunando a todos estos componentes, también nos encontramos con sus cualidades antibacterianas. Cada una de las características antes mencionadas ayuda a nuestro organismo para evitar cualquier tipo de malestares y dolores esporádicos, pero también ayudan a combatir muchas enfermedades.

Cáncer:

El consumo de calabacín detiene la producción y propagación de células cancerígenas en el cuerpo gracias a los antioxidantes que posee.

Sobrepeso:

Al contener fibra y ser muy bajo en calorías, es perfecto para perder peso, así que si comes calabacín de manera frecuente no corres el riesgo de aumentar de peso, al contrario, si lo combinas con una buena rutina de ejercicios bajas esos kilos de más y logras tonificar tu cuerpo.

Problemas intestinales:

Entre la fibra y su contenido laxante ayuda a despejar todo el tracto intestinal y disminuye las posibilidades de contraer infecciones y cálculos renales.

Visión deteriorada:

Los antioxidantes actúan directamente en las glándulas oculares para prevenir problemas en la retina, además de tratar la visión borrosa, evita el padecimiento de cataratas y glaucoma.

Hipertensión:

Los minerales que contiene el vegetal reducen la presión arterial y previenen los padecimientos de colesterol y triglicéridos altos, así como también mejoran la circulación y remedian los problemas coronarios.

Enfermedades dérmicas:

La combinación de antioxidantes, fibra, vitaminas y minerales que hacen vida en el calabacín curan cualquier tipo de enfermedad en la piel. Es totalmente regenerativo, su consumo surte efecto inmediato en las heridas y detiene la producción de radicales libres en el organismo, así que puedes olvidarte de las impurezas y arrugas en tu rostro.

Ingredientes:



  • Dos calabacines frescos
  • 200 gramos de queso parmesano rallado.
  • Una cebolla preferiblemente mediana
  • 200 ml de salsa o crema recién preparada (la que sea de tu agrado)
  • 1 huevo
  • Sal, comino y pimienta al gusto

Proceso:

Antes de cortar los ingredientes debe calentar el horno a 180°. El calabacín se consume con su concha, así que no lo peles. Corta la cebolla y los calabacines en rodajas delgadas y colócalos en una cazuela, luego procedes a mezclar el resto de los ingredientes y agregarlos al recipiente para poder ingresarlo al horno. Déjalo por 30 minutos para que complete su etapa de cocción y listo.

6 razones por las que debes tener siempre Calabacín en tu hogar


El calabacín es un excelente alimento rico en proteínas y minerales que fortalece tu cuerpo y lo mantiene completamente sano.
Este vegetal contiene propiedades curativas que muchas personas desconocen e incluso hay algunos sujetos que excluyen por completo el consumo del calabacín y no saben que están cometiendo un terrible error.
Es importante que todos conozcan las razones por las cuales se debe tener el calabacín como ingrediente para tus comidas.
El calabacín contiene altos niveles de vitamina A, C y B6, además de poseer mucha fibra, antioxidantes, y minerales como magnesio, hierro y potasio. Aunando a todos estos componentes, también nos encontramos con sus cualidades antibacterianas. Cada una de las características antes mencionadas ayuda a nuestro organismo para evitar cualquier tipo de malestares y dolores esporádicos, pero también ayudan a combatir muchas enfermedades.

Cáncer:

El consumo de calabacín detiene la producción y propagación de células cancerígenas en el cuerpo gracias a los antioxidantes que posee.

Sobrepeso:

Al contener fibra y ser muy bajo en calorías, es perfecto para perder peso, así que si comes calabacín de manera frecuente no corres el riesgo de aumentar de peso, al contrario, si lo combinas con una buena rutina de ejercicios bajas esos kilos de más y logras tonificar tu cuerpo.

Problemas intestinales:

Entre la fibra y su contenido laxante ayuda a despejar todo el tracto intestinal y disminuye las posibilidades de contraer infecciones y cálculos renales.

Visión deteriorada:

Los antioxidantes actúan directamente en las glándulas oculares para prevenir problemas en la retina, además de tratar la visión borrosa, evita el padecimiento de cataratas y glaucoma.

Hipertensión:

Los minerales que contiene el vegetal reducen la presión arterial y previenen los padecimientos de colesterol y triglicéridos altos, así como también mejoran la circulación y remedian los problemas coronarios.

Enfermedades dérmicas:

La combinación de antioxidantes, fibra, vitaminas y minerales que hacen vida en el calabacín curan cualquier tipo de enfermedad en la piel. Es totalmente regenerativo, su consumo surte efecto inmediato en las heridas y detiene la producción de radicales libres en el organismo, así que puedes olvidarte de las impurezas y arrugas en tu rostro.

Ingredientes:



  • Dos calabacines frescos
  • 200 gramos de queso parmesano rallado.
  • Una cebolla preferiblemente mediana
  • 200 ml de salsa o crema recién preparada (la que sea de tu agrado)
  • 1 huevo
  • Sal, comino y pimienta al gusto

Proceso:

Antes de cortar los ingredientes debe calentar el horno a 180°. El calabacín se consume con su concha, así que no lo peles. Corta la cebolla y los calabacines en rodajas delgadas y colócalos en una cazuela, luego procedes a mezclar el resto de los ingredientes y agregarlos al recipiente para poder ingresarlo al horno. Déjalo por 30 minutos para que complete su etapa de cocción y listo.

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